Es la ciudad más emblemática y antigua de Australia y capital del estado de Nueva Gales del Sur. Tiene una población de casi cinco millones de habitantes y está emplazada a orillas de la amplia bahía de Sydney sobre la que se levanta una de las metrópolis más bellas del mundo. El puerto de la ciudad tiene más de 240 kilómetros de costa y sus vías fluviales son navegadas por diferentes tipos de embarcaciones, entre ellas  los ferris que recorren la bahía y muestran sus principales atractivos turísticos. La ciudad ofrece un sinfín de actividades artísticas para todos los gustos.

Música, danza y teatro... la cultura tiene un lugar en Sydney y ese lugar es el Opera House que se ha convertido en el símbolo indiscutido de la ciudad. Es uno de los centros de artes escénicas más importantes del mundo con más de 2000 espectáculos anuales que se llevan a cabo durante 363 días al año. Abre sus puertas a más de ocho millones de turistas que lo visitan anualmente, tiene restaurantes que regalan una vista panorámica excepcional, a la vez que ofrece visitas guiadas para conocer su historia. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y cambió para siempre la historia de la arquitectura mundial. Si continuamos hablando de obras de ingeniería colosales, el Puente de la bahía de Sydney es otro claro ejemplo. Sus casi 1150 metros de extensión unen la zona financiera de la ciudad con la región norte de un perfil residencial y comercial. La altura del arco es de 134 metros y desde allí se obtienen las mejores vistas de la ciudad.

Opera House

Se puede cruzar en auto a través de alguno de sus ocho carriles, en tren o en bicicleta por su ciclovía. Además de albergar estructuras colosales, Sydney también es dueña de una de las playas más bonitas del mundo: Bondi. De arenas blancas y aguas turquesas, es la favorita de los surfistas. Existe un paseo costero que se suele hacer a pie que une esta playa con la de Coogee. Es un trayecto de seis kilómetros que articula diferentes barrios residenciales del este. Se recorren playas como Tamarama, Bronte y algunos parques. También se atraviesan acantilados y áreas de servicios completas. Pero aún hay más para descubrir en Sydney junto a sus barrios más conocidos.

Hay dos barrios que merecen una visita obligada: The Rocks y Newtown. El primero es un barrio antiguo lleno de historia de la época colonial. Sus calles empedradas sumergen a sus visitantes en un pasado que parece volver con cada paso que dan.  El segundo, de esencia bohemia, es el sitio perfecto para perderse en sus callejuelas en compañía de artistas callejeros que entretienen y deleitan con su arte. Es el lugar ideal par encontrar antigüedades y objetos retro.  Para los amantes de la naturaleza, existen dos sitios que los van a enamorar...

Pro tip:

Si quieres acomodacion económica, Hostel World te puede ofrecer acceso a miles de hostales. De lo contrario, no olvides que Airbnb es una excelente opción!
Ir a Hostel World

Uno de ellos es Jardín Botánico Real. Custodiado por los rascacielos, este espacio verde es un oasis en el corazón de Sydney. Son más de 30 hectáreas de flora local surcadas por senderos que invitan a caminar o andar en bicicleta. Por su gran variedad de especies autóctonas, es centro de actividades educativas y científicas.  El otro lugar que propone un contacto cercano con la naturaleza es el Zoo Taronga. Se destaca por ser uno de los más grandes del país y por su compromiso con el cuidado de animales en peligro de extinción. El zoológico alberga 2900 especies  autóctonas, como canguros y koalas  y exóticas, como gorilas, tigres, leopardos, chimpancés o jirafas. Ofrece visitas guiadas y un paseo en su teleférico que permite apreciar la delicada fusión de la vida citadina con la vida de los animales.

Esta es Sydney, un ciudad rodeada de un entorno natural que se complementa de manera saludable y equilibrada con sus gigantes de acero y concreto. Una ciudad consciente de que el hombre es parte activa del ecosistema natural y, como tal, lo cuida y lo vive con respeto. Podríamos definir la ciudad en 3 palabras: arte, naturaleza y equilibrio.